Historia de Kikí

Mi bella historia como profesional empezó hace 50 años atrás.  A los 15 años inicié mi carrera en el mundo del estilismo, claro primero como ayudante en un pequeño salón de belleza.

Pero mis ganas de superación, valentía y hasta casi mi locura juvenil hicieron que a los 18 años iniciara mi propio salón de peluquería. Por supuesto, empecé realizando sola todos los servicios ofrecidos, pero luego de un año tuve la colaboración de mi primera compañera de trabajo.

Mi profesión y arte se convirtieron en años de mucho esfuerzo y crecimiento continuo. Realicé múltiples cursos de peluquería así como también participé de decenas de conferencias y viajes profesionales organizados por los principales proveedores de productos de peluquería.

Mis manos y esfuerzo fueron los dones entregados por Dios y sí que los aproveché. Gracias a ellos corté y peiné a 3 generaciones familiares, en muchos casos de la misma familia. Todo esto honrando y cuidando el trato humano, tomando como centro la atención personalizada a nuestros clientes.

Intentamos que cada persona que entre por la puerta de nuestro salón, salga un poco más feliz 🙂 y fortalecida de manera a cumplir sus objetivos.

Agradezco infinitamente al equipo de compañeros profesionales que me acompaña en esta noble profesión.

También agradezco a Dios por la salud, fortaleza y constancia depositada sobre mí de forma a servir con mi don durante tantos años en esta profesión, pero por sobre todo por la hermosa familia que pude conformar la cual está integrada por mi esposo y 3 hermosos hijos.

En Kikí queremos darte un servicio altamente profesional y calificado, pero siempre con una pizca de atención humana y amor.